Italia va a implantar un nuevo requisito de datos biométricos para todos los solicitantes de visados Schengen de larga duración, incluidos los que solicitan visados de trabajo, estudio o reagrupación familiar. Esta política exige que los solicitantes se presenten en persona en la embajada o consulado italiano más cercano para facilitar sus huellas dactilares.

El requisito de recogida de datos biométricos que antes solo se aplicaba a los solicitantes de visados de corta duración se ampliará a los visados de larga duración a partir del 11 de enero de 2025. El proceso está diseñado para mejorar la seguridad y prevenir actividades delictivas relacionadas con el abuso de visados.

Aunque la toma de huellas dactilares en sí sólo lleva unos segundos y garantiza el almacenamiento de la información biométrica durante 59 meses, añade otro nivel de complejidad para los solicitantes. Muchos tendrán que hacer frente a un aumento de los gastos de viaje y a una posible pérdida de ingresos por el tiempo que tendrán que ausentarse del trabajo para acudir a las citas en persona.

Los estudiantes internacionales serán los más afectados, ya que tendrán que reservar cita para la toma de huellas dactilares. Los consulados italianos ya están experimentando largos tiempos de espera para las citas de visado en regiones de alta demanda, lo que aumenta la preocupación por posibles retrasos.

El gobierno italiano ha calificado de medida crucial el requisito de las huellas dactilares para mejorar la seguridad. Sin embargo, la nueva norma crea obstáculos para los solicitantes de visado, como mayores costes y problemas logísticos.

Las exenciones son limitadas y sólo se aplican a los menores de 12 años, a las personas físicamente incapaces de presentar sus huellas dactilares y a determinados funcionarios públicos que viajan con fines oficiales.

A pesar de los trámites administrativos adicionales, los solicitantes que cumplan el requisito de las huellas dactilares en su solicitud inicial no tendrán que repetir el procedimiento para posteriores solicitudes de visado durante el periodo de validez de 59 meses de su información biométrica almacenada.

Desde finales de 2015, todos los solicitantes de visados Schengen están obligados a facilitar datos biométricos, incluidas diez huellas dactilares y una fotografía. Los solicitantes de visado por primera vez deben presentarse personalmente en el consulado o embajada más cercanos para la recogida de datos.