Esta nueva iniciativa permite a los huéspedes darse un capricho sin sentimiento de culpa, ofreciendo una fusión entre bienestar y gastronomía gourmet. Promete una experiencia que nutre el cuerpo y el alma. Todos los establecimientos Hyatt, desde Bangkok a Phuket, ofrecen ahora un menú creado en colaboración con nutricionistas certificados. Esto garantiza que los platos no sólo sean deliciosos, sino que también estén diseñados pensando en el bienestar integral de los comensales.
Los establecimientos participantes en Be More Foodie son Grand Hyatt Bangkok, Park Hyatt Bangkok, Hyatt Regency Bangkok, Hyatt Place Bangkok Sukhumvit, Hyatt Regency Hua Hin, Andaz Pattaya Jomtien Beach, Hyatt Regency Koh Samui y Hyatt Regency Phuket.
El programa comenzó el 4 de octubre y continuará hasta el 7 de diciembre, junto con la promoción LINE World of Hyatt Friends. Be More Foodie Mindful Indulgence ofrece a los comensales la oportunidad de ahorrar hasta un 20% en bares y restaurantes seleccionados durante toda su duración.
Indulgencia consciente: El arte de la indulgencia consciente
La iniciativa de Hyatt se basa en la idea de que la indulgencia puede coexistir con un consumo consciente. Al abastecerse de ingredientes locales y sostenibles de agricultores tailandeses, Hyatt se mantiene fiel a su lema Food Thoughtfully Sourced. Servida con esmero.
Los menús ofrecen una sinfonía de sabores. Los platos están diseñados para satisfacer una serie de restricciones dietéticas, desde opciones sin gluten hasta veganas, todo ello sin sacrificar el sabor.
Christophe Sandones, vicepresidente de restauración de Hyatt Asia Pacific, habló del programa:
"Lo sano y lo delicioso pueden ir de la mano. Nuestro objetivo es hacer que comer sano sea un placer, y que la comida sana guste. [Creemos en] "El buen comer y el buen beber".
Sandra Lim, la nutricionista certificada que está detrás del programa, explica con más detalle la filosofía:
"La indulgencia consciente no significa privación".
Se trata de disfrutar de tus comidas favoritas, pero sabiendo que se han preparado con los ingredientes más frescos y teniendo en cuenta tu salud y bienestar.
Tradiciones alimentarias saludables
Tailandia es un país con una rica tradición culinaria, y es el lugar perfecto para lanzar Be More Foodie. Mindful Indulgence. Invita a los comensales a degustar un cuidado menú de platos y bebidas.
Clásicos tailandeses como el Pad Thai, el Gai Yang y el Arroz pegajoso con mango se han actualizado de forma consciente, reduciendo el azúcar, añadiendo fibra y mejorando su valor nutritivo, pero manteniendo sus sabores auténticos.
Los platos reconfortantes occidentales también se mejoran añadiendo ingredientes ricos en nutrientes. Por ejemplo, pizzas integrales con verduras ecológicas locales o crêpes suzette de trigo sarraceno con frutas del bosque y naranja.
En cuanto a las bebidas, hay una gran variedad de bebidas y batidos con bajo o nulo contenido de alcohol, que son funcionales y deliciosos.
Integrar la sostenibilidad
El compromiso de Hyatt con la sostenibilidad está presente en todo el programa y va más allá de la norma. El uso de productos locales no sólo realza los sabores, sino que también reduce la huella de carbono. Pero las iniciativas de sostenibilidad no acaban ahí.
Los hoteles también aplican prácticas ecológicas entre bastidores. Desde la reducción de los residuos alimentarios hasta la minimización de los plásticos de un solo uso. Todo ello contribuye a mejorar la gestión medioambiental de los hoteles.
Cenar con un propósito
La iniciativa Be More Foodie : Mindful Indulgence de Hyatt es algo más que un programa gastronómico: es un esfuerzo por crear un enfoque más sostenible y reflexivo de la alimentación.
Combinando arte culinario y bienestar, la cadena hotelera está estableciendo un estándar para la restauración de lujo en Tailandia. Es un lugar donde los huéspedes pueden disfrutar de cada bocado, sabiendo que es bueno para ellos, pero también para el medio ambiente.
El enfoque de Hyatt es oportuno e innovador en un mundo cada vez más centrado en el bienestar. Sus menús demuestran que la alimentación consciente no tiene por qué sacrificar el sabor o el disfrute. Se trata de tomar decisiones saludables que sean buenas no solo para ti, sino también para el mundo.






















